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13 ene. 2014

CIRCULO CERRADO de Carmen Nani

Saca una cebolla del canasto y comienza a picarla. De inmediato le brotan lágrimas mentirosas por la acidez de una situación que le irrita los ojos. El cuchillo se desliza sobre la cebolla y la va destruyendo hasta dejarla convertida en pedazos blancos. Deja la cebolla y corre hasta el dormitorio cuando cree oír el teléfono, pero nada, no vuelve a sonar. Parada frente al espejo del tocador, se mira. El espejo le devuelve la imagen de una desconocida. Sólo entonces se da cuenta de que no ha dejado el cuchillo. Tiene miedo. No puedo picar lo que siento como piqué la cebolla, pero sí puedo cortar definitivamente mi vida. No vale la pena vivir así; esperando que cambie. No creo que deje de ser un violento, piensa. Él le había dicho que la llamaría antes de llegar. Hoy es el día. Mira el teléfono, le había prometido que a su regreso, todo sería distinto. No más gritos. No más golpes. Aprieta el cuchillo con fuerza. Ya no aguanta más. No soporta vivir sometida por un hombre que disimula su debilidad mostrándose rígido, intransigente. Parada frente al espejo, describe con la hoja filosa un círculo en el aire, a medida que recuerda cada uno de las humillaciones, cada renuncia, la falta de hijos, su permanente hostilidad.
El teléfono sigue mudo. Soy como una cebolla, piensa mientras cierra el círculo. Superpongo mis sentimientos en forma equivocada, y quedo atrapada en un tubérculo ácido que sólo sirve para hacerme llorar. Sostiene el cuchillo ahora con las manos, apuntándose al pecho. No puedo quejarme, yo lo elegí aún sabiendo como era. Acepté estar a su lado porque creí que podría romper su coraza. Pero no pude, o quizás sí, y por eso él prometió volver cambiado, recuerda. Le había dicho que la llamaría antes de ir a la casa. Y entendería si ella se negaba a recibirlo. Hoy es el día. Y ella teme no poder rechazarlo. El teléfono parece muerto. Mira su imagen condenada en el espejo. No se reconoce en esa cara ajada. Se decide; sabe lo que tiene que hacer. Ya no esperará que cambie. Ya no soportará su conducta irracional ni se someterá a sus caprichos. No esperará a que suene el teléfono. Ya no. Ahora tiene un cuchillo en la mano. Lo sostiene con firmeza. Vuelve a mirarse en el espejo y sonríe a medida que recupera su imagen. La hoja del cuchillo brilla en el instante en que suena el teléfono. Demasiado tarde, piensa, y sin dudarlo corta, de un tirón, el cable del aparato.

del libro La espera, Ediciònes del Boulevard, 2004.-
Carmen

1 comentario:

Lucio y Marlene de Brasil dijo...

Carmen
Me llevó a responder y decir algo sobre el texto que enviaste porque Lucio y yo quería leer de cerca y ser capaz de entender bien lo que escribiste y llegar a la historia que despierta emociones en el lector.
El Lucio , además de ser un veterinario, fue también profesor de literatura y muy aficionado a la poesía y el análisis literario .... Así que juntos leímos y disfrutamos del hermoso texto que es atractivo y presenta un thriller que nos lleva a pensar inicialmente el protagonista de la historia iba a suicidarse por sus frustraciones en la relación ..... Pero ella siente que no se puede destruir sus sentimientos como lo hace cortar una cebolla ..... y que no vale la pena destruir a ti mismo .. ..
Así que .... que fue una sorpresa cuando ella toma la decisión de romper relaciones con su ser querido ....
Cortar el cable del teléfono , muestra la decisión de romper con ese falso amor que sólo le trae sufrimiento ...
 
Hay un paralelismo entre la acidez de la cebolla que irrita los ojos con un falso, castradora y el amor violento que irrita y daña el corazón y te hace llorar .
Es necesario, sin embargo, para " superar para sobrevivir " .... y así lo hace .

Esperamos tener entendido correctamente la trama, como lo imaginaba y describió. Si no fuera así , nos excusa , porque nuestro " portuñol " es muy limitada.
¿Es así como usted se imaginaba que los lectores se sientan ?

Disfrutamos de la historia y vamos a seguir su blog.

Felicitaciones por su gran sensibilidad !