BUSCAR

5 ago. 2012

TRÍPTICO: DEPORTE, POESÍA, AMISTAD... por Carmen Nani


20 de julio de 1969 el hombre llega a la luna…. El asombro y la alegría nos aunó a la humanidad toda en un abrazo cósmico y por un instante, fuimos nos olvidamos de las guerras, de los rencores para celebrar el día del amigo. Se que el día del amigo de éste año, ya pasó… ya lo sé, pero hoy quería recuperar el día del amigo. Porque ¿quién no se siente hermanado en una amistad exultante después de haber visto el desempeño de éste joven deportista Juan Martin del Potro, que con sus incipientes veintitrés años, nos regala una medalla de bronce…?  Una medalla a la tenacidad, al esfuerzo, al trabajo duro.
Podemos decir entonces, que la amistad conlleva sentimientos de alegría, de cariño, de colores e imágenes bellas, ¿no? Pues, bien como reza el refrán: no por madrugar se amanece más temprano quiero compartir con ustedes un poema de Yolanda Reyes que es distinto, raro y que en nada se parece a un poema en honor a la amistad…. Aparentemente.
Para los presuntos implicados en este poema... 

Mis amigos                     Mis amigos                      Mis amigos                
son malvados                 son lunáticos                   son primero
pandilleros                     despiadados                   son mis
despeinados.                  y fanáticos.                    ángeles
Calaveras                       Mis amigos                      del  cielo.
malhablados                   celestinos                       
malandrines                    alcahuetas
despiadados.                  y adivinos.
Mis amigos                      Con sus cuentos 
haraganes                       y sus mañas
sin principios                  son feroces
ni finales.                       alimañas.
Sinvergüenzas                 Me defienden
callejeros                        me acompañan
buscapleitos                    y me cuidan
pandilleros.                     las espaldas.
                      

Arcángel Equilibrista de Sosavento 
Yolanda Reyes, (Bucaramanga, 1959) es escritora colombiana. Inclinada desde muy temprana edad al cultivo de la creación literaria, ha desarrollado importantes labores de promoción y animación cultural en agrupaciones como el colectivo "Espantapájaros Taller", del que ha sido directora.
Especializada en sus inicios en literatura infantil y juvenil, entre sus obras cabe resaltar títulos como El terror de sexto B (1995) y María de los Dinosaurios (1998). Uno de sus cuentos, Los agujeros negros (2000), fue seleccionado por la editorial española Alfaguara para su colección "Los Derechos del Niño". Con posterioridad ha publicado Los años terribles (2000), novela de sarcástico humor sobre la
adolescencia, Una cama para tres (2003) y Pasajera en tránsito (2006), su primera obra dirigida al público adulto.

Reseña de Pasajera en Trámsito
“María Fernanda del Castillo es una becaria Colombiana que se siente doblemente extranjera al aterrizar en una residencia argentina de Madrid. Allí, a principios de los años ochenta, conoce a Gabriel, un "oscuro" porteño con quien inicia una relación mediada por las cartas, por la necesidad de vivir cada instante y por la agridulce sensación de las despedidas. La historia de un amor esquivo que se nutre de los poemas de Pessoa, de los autores del boom latinoamericano - Carpentier, García Márquez y Cortázar- de la pasión por el cine y de las canciones de la época, está sutilmente enmarcada en la situación política de los tres países que unen esta novela: el final de la dictadura militar argentina, la Guerra de las Malvinas y las madres de la Plaza de Mayo; el "destape español" y el triunfo del socialismo; y a Colombia del Estatuto de Seguridad. De esta forma, se traza el fresco de una generación inquieta y desbordante, que intenta jugarse el futuro, sin haber encontrado aún su lugar en el presente.

Ojalá todos los días fueran de descubrimientos y celebraciones... Hasta la próxima,
Carmen





2 comentarios:

Titi dijo...

¡¡¡Me gusta!!!

Anónimo dijo...

Qué bien el churro de Del Potro! Y no le quitemos mérito a la leona Aymar por ser mina, je, je.
Me egustó el poemita de la amistad.
Un abrazo